1. Repetir y aburrir
Aunque se suele decir y escuchar que en la repetición está el gusto (sobre todo si se trata de nuestro plato favorito), en la escritura, volver a decir una palabra o idea dos o más veces entorpece la lectura del texto. Con esto dejamos claro que no estamos en contra de repetir una vez una palabra, pero sí de que esta se repita por segunda o tercera vez, más aún cuando haya otras palabras que podrían decir lo mismo.
2. ¿Cómo evitar repetir una palabra?
Si evitar repetir es la consigna, debemos conocer qué palabras o tipos de palabras pueden utilizarse para lograr este propósito.
Así, en la oración Micaela, la alumna nueva, se sentó junto a Juliano. Este le sonrió, pero ella se mostró indiferente, este y ella son las palabras que han reemplazado a Juliano y Micaela, respectivamente. Estas palabras se llaman referentes, porque hacen referencia, aluden («señalan») a otras. Estos referentes hacen el mismo trabajo que el de los dobles cinematográficos, es decir, estar en el lugar de «otros»: el actor principal, para el doble, y las palabras ya mencionadas, para los referentes. Los «dobles», entonces, que actuarán en el lugar de las palabras que se repiten son la elipsis, los pronombres (personales, demostrativos y relativos), los adverbios, los adjetivos posesivos, las expresiones sinónimas y los hiperónimos.
2.1. Elipsis:
Es el «doble» más empleado para evitar la repetición y el primero al que debemos acudir. ¿En qué consiste?; en evitar la palabra que está sobreentendida.
Evitar:
Kina Malpartida inició su carrera deportiva el año 2003. En el año 2009, Kina Malpartida obtuvo el título mundial de box.
Preferir:
Kina Malpartida inició su carrera deportiva el año 2003. En el año 2009, obtuvo el título mundial de box
2.2. Pronombres personales:
¿Quién no ha utilizado alguna vez un él, ella o este para referirse a una persona? Estas palabras —llamadas pronombres personales porque reemplazan al nombre de la persona— tienen el mismo propósito: evitar repetir una expresión.
Evitar:
Víctor y Micaela estudian inglés en el Británico. Víctor es un vendedor de seguros, y Micaela una secretaria en constante contacto con extranjeros
Preferir:
Víctor y Micaela estudian inglés en el Británico. Él es un vendedor de seguros, y ella una secretaria en constante contacto con extranjeros.
Pero no son los únicos: los pronombres personales átonos la, le, les, los, lo, se emplean en situaciones como la siguiente: Se olvidó de sus estudios por pensar solo en ella; ahora lucha por olvidarla. En caso no se utilice el pronombre, la oración tomaría la forma Se olvidó de sus estudios por pensar solo en ella; ahora lucha por olvidar a ella. Los pronombres pueden ir delante del verbo o posterior a él:
Pronombre proclítico:
El huacatay es muy requerido en la gastronomía peruana. Se LA utiliza como condimento.
Pronombre enclítico:
Antes de beber agua, debes hervirLA durante cinco minutos.
2.3. Pronombres demostrativos:
Los pronombres demostrativos como este, ese, aquel y sus variantes son útiles sobre todo cuando los elementos referidos son dos y pertenecen a géneros diferentes.
Evitar:
Ana Paula y Mateo son vecinos. Ana Paula estudia en el Virgen del Rosario, y Mateo, en el Dora Mayer.
Preferir:
Ana Paula y Mateo son vecinos. Este estudia en el Dora Mayer, y aquella, en el Virgen del Rosario.
2.4. Adverbios:
Los adverbios que se emplean para lograr un texto coherente y sin reiteraciones son los de lugar: ahí, allá, etc.
Evitar:
Llegó a la cima de la montaña antes de lo pensado. En la cima de la montaña pasó la noche.
Preferir:
Llegó a la cima de la montaña antes de lo pensado. Ahí pasó la noche
2.5. Adjetivos posesivos:
Palabras como mí, nuestro, suyo se denominan posesivos porque indican pertenencia (Mi carro se averío; nuestro carro se averió; Este carro es suyo); pero es el su el principal referente que utilizaremos para evitar caer en la reiteración. En el ejemplo siguiente, observa que el pronombre su reemplaza a Micaela:
Evitar:
Micaela se portó mal. Por eso la mamá de Micaela vino a disculparse con la profesora.
Preferir:
Micaela se portó mal. Por eso su mamá vino a disculparse con la profesora.
Este, ese y aquel. El demostrativo este indica que la persona o cosa señalada está próxima al hablante; ese señala cierta distancia entre ambos(entre cosa o persona y hablante) y aquel indica lejanía: Este niño es curioso; ese, distraído, y aquel, juguetón.
2.6 Los pronombres y adverbios relativos:
Los relativos son un grupo peculiar de palabras; no solo evitan repetir, sino que además cohesionan (unen) dos ideas, lo cual supone un menor número de palabras:
Evitar:
Atenea tiene 8 años y vive en el Callao; en el Callao también viven sus abuelos maternos.
Preferir:
Atenea tiene 8 años y vive en el Callao, donde también viven sus abuelos maternos.
2. 7. Los sinónimos y los hiperónimos:
Los sinónimos también funcionan como referentes:
Evitar:
Cinco alumnos desaprobaron Álgebra. Estos cinco alumnos vendrán el sábado.
Preferir:
Cinco alumnos desaprobaron Álgebra. Estos cinco estudiantes vendrán el sábado.
Pero si ya hemos utilizado un sinónimo (o simplemente queremos variar), los hiperónimos pueden ayudarnos: Canta está ubicada en el kilómetro 103 de la carretera central. Esta ciudad es un buen destino turístico.
Las frases equivalentes como la ciudad blanca —para referirnos a la ciudad de Arequipa— no son propiamente sinónimos ni hiperónimos, pero cumplen similar función. Ejemplo: Chan Chan se encuentra en Trujillo. La ciudadela de barro más grande de América es una maravilla que debemos preservar.
Los marcadores
Los marcadores del discurso cumplen un rol vital en la comprensión del texto al vincular dos proposiciones (coherencia local) o dos párrafos (coherencia global). En ocasiones direccionan el sentido de una expresión, y en otras la refuerzan o hacen explícita. De ahí que su uso es prescindible en algunos casos, pero necesario en otros. Sin embargo, no siempre se considera lo dicho y se cae en los extremos: algunos abusan de ellos, y otros los omiten. Debe considerarse, no obstante, que cuanto menos uso se haga de los marcadores, más difícil resulta la «legibilidad» del texto:
Texto sin marcadores
El virus del sida ingresa en el organismo. Copa los linfocitos B. El sistema defensivo se va desarticulando. Los linfocitos son un arma crucial en la lucha contra los agresores. El virus se vuelve invencible. El organismo no puede orquestar una táctica defensiva. Ha perdido a algunos de sus más brillantes estrategas.
Texto con marcadores
El virus del sida ingresa en el organismo y luego copa los linfocitos B. Como consecuencia, el sistema defensivo se va desarticulando, puesto que los linfocitos son un arma crucial en la lucha contra los agresores. El virus se vuelve invencible, debido a que el organismo no puede orquestar una táctica defensiva porque ha perdido a algunos de sus más brillantes estrategas.
Clasificación de los marcadores.

Ejemplos:
Todo lo que hizo fue ayudar, además no perjudico a nadie.
Viajará a EEUU, sacó buenas calificaciones, además consiguió una beca.
Cesar es muy confianzudo, además de ser tacaño.
Llego tarde al trabajo y encima no trajo los documentos.
Después de dar a luz, las madres no solo deben lidiar con el bebe sino que encima tienen que soportar el dolor de la operación.
Referencias:
Castillo, Sandro; Villanueva, María. Redacción para principiantes: (y para aquellos que quieren dejar de serlos) (Escritura nº 1) (Spanish Edition) (p. 42). Argumentos. Edición de Kindle.